El economista Ayuban Gutiérrez Quintanilla, vicepresidente primero de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), analiza los retos y oportunidades del Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026, desde la autonomía municipal hasta el papel del sector privado.
El 1ro de marzo, en la reunión del Consejo de Ministros presidida por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, se presentó el Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026, que busca dar un nuevo impulso a la economía nacional.
El mandatario fue claro en su intervención: «Nos tenemos que centrar, de inmediato, en implementar las transformaciones urgentes, las más necesarias, que hay que hacerle al modelo económico y social».
Para desentrañar el alcance de estas medidas, y los cambios que se avecinan, Visión Cuba entrevistó al economista Ayuban Gutiérrez Quintanilla, Licenciado en Economía Global, Doctor en Ciencias Económicas y Profesor Titular de la Universidad de La Habana, actual Vicepresidente Primero de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC).
MUNICIPIOS CON MÁS PODER, PERO NO AUTARQUÍAS
Uno de los puntos más comentados del Programa es la propuesta de otorgar al municipio la gestión de la inversión extranjera, sus propios esquemas de divisas y el diseño de sistemas productivos locales. ¿A qué instancias se refiere y dónde comienza y termina el poder de decisión?.
En mi opinión, el Primer Secretario del Partido y Presidente de la República se refirió a descentralizar un grupo de competencias que hoy están a nivel central, transfiriéndolas a los Gobiernos Municipales. Creo que este enfoque es uno de los cambios más disruptivos en nuestro modelo económico y social.
Durante mucho tiempo tuvimos una visión extremadamente centralista, que encuadraba dentro del modelo euro-soviético, pero que a los aires de hoy no parece ser el más efectivo.
El país es la conjunción de todos sus territorios, no su suma algebraica, y es en ellos donde se desarrolla realmente su vida económica y social. Todo proceso de descentralización pasa primero por la transferencia de competencias político-administrativas, en la que ya se ha avanzado, luego las económico-financieras, un poco más rezagadas.
VC: ¿Pero cree que todos los municipios están en igualdad de condiciones para asumir esta autonomía?
Claro que no. Las transferencias de competencias y de financiamiento no pueden ser de golpe. Se puede avanzar en aquellos municipios que cumplan con una serie de condiciones mínimas y que asuman paulatinamente esas responsabilidades.
Me gustaría enfatizar que la autonomía municipal no puede significar la autarquía territorial. Los sistemas económicos formados por la suma de autarquías son propios de modos de producción superados por la historia; volver a ellos sería un retroceso trágico.
Las políticas desde el nivel central deben estar encaminadas a compensar las diferencias territoriales que afecten el objetivo social de alcanzar la mayor justicia posible, al mismo tiempo que impulsan el desarrollo de actividades estratégicas en las cuales se articulen actores de diferentes territorios, como es el caso de las exportadoras
EL ROL DE LA ACADEMIA Y LA PREPARACIÓN DE LOS DECISORES.
VC: Para enfrentar estos retos, ¿qué importancia le concede a las universidades y centros de enseñanza en la preparación de los decisores municipales?
Nuestro país posee una amplia red de centros de enseñanza técnico-profesional y universidades, presentes en todas las provincias. Existen centros universitarios municipales, cuyos profesores pueden participar en la capacitación de los gobiernos locales.
Pero también está la ANEC, con concejos en todas las provincias y muchos municipios, que puede ayudar a organizar esta capacitación junto a las instancias de gobierno.
La capacitación y superación posgraduada es fundamental para el desarrollo económico. Nuestras universidades gradúan profesionales de gran calidad desde una perspectiva general. La formación posgraduada permite la especialización y la profundización en conocimientos más cercanos al ejercicio práctico de la profesión.
VC: ¿Sería viable crear instituciones municipales para la capacitación profesional?
No creo que podamos organizar centros de capacitación y posgrado en cada municipio, y menos en las circunstancias actuales. Pero seguramente se puede a nivel provincial, en algunos municipios con mejores condiciones, y hasta por agrupaciones de estos, a partir de un plan de los gobiernos y la participación de las instituciones del territorio. Creo también que es algo que se puede impulsar desde la militancia y las diferentes estructuras del Partido, ayudando a alinear los intereses entre todos los actores implicados.
INVERSIÓN PRIVADA CUBANA Y EMPRESAS MIXTAS
VC: Hasta el momento se habla solo de inversión extranjera, pero los cubanos que residen en el país y con sus negocios privados han logrado hacerse de un capital. ¿Pueden invertir en una empresa cubana o mixta?
Otro de los cambios disruptivos es el incremento del papel del sector privado en nuestra economía. Aunque este proceso inició en los años noventa, se reimpulsó desde los primeros Lineamientos en el 2011. No es hasta la conceptualización del 7mo. Congreso en el 2016 que se reconoce la necesidad de crear micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) privadas. En la constitución del 2019 esta necesidad quedó plasmada, y a partir del 2021 se permitió su creación.
Sin embargo, siempre me asaltó una duda: ¿qué pasaría si una Mipyme privada llegase al máximo número de trabajadores posible? ¿Tendría que dejar de crecer?
Las empresas mixtas entre Mypimes privadas y empresas estatales, sancionada en la nueva ley 114/2025, pudiera ser una de las formas para que las actividades económicas realizadas por las primeras continúen su evolución organizacional, amplíen su escala, así como su aporte a la sociedad, entre otras formas de desarrollo de las misma que pudieran implementarse.
Este, junto a la aprobación de que cubanos residentes en el exterior puedan invertir en Cuba, son de las medidas más audaces en la actualidad, las que abren un abanico muy importante de posibilidades para el desarrollo del sistema empresarial.
CIRCULO VICIOSO DE LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS
VC: Sobre la producción nacional de alimentos: los productores necesitan divisas para producir, lo que encarece los precios para el consumo nacional. ¿Cómo estimular la producción para el consumo local?
Elemento más crítico hoy es la escasez de divisas, y esta impacta fuertemente en todas las empresas, ya que necesitan de insumos importados para producir.
Si los municipios logran desarrollar sistemas productivos que puedan exportar, estos ayudarían a disponer de recursos financieros en divisas que les den mayor autonomía real. Buscar esquemas para que las empresas estatales y los consejos de administración municipales accedan directamente a las divisas es una necesidad ante la crisis, pero no su solución definitiva. El problema cambiario es transversal a toda la economía, y su solución aporta articulación a las relaciones económicas.
UN NUEVO MODELO: LECCIONES DE CHINA
VC: Para terminar, si usted pudiera priorizar, ¿qué transformaciones implementaría con la agilidad que se pretende?
Ante todo, estamos continuando la reconstrucción de la heterogeneidad en nuestra economía, un proceso iniciado en los años noventa, cuya esencia es la existencia de diferentes de formas de propiedad, que se estancó durante los dos mil y es retomada posterior al 2011.
En la década de los 60 se avanzó muy rápidamente hacia un modelo con poca heterogeneidad, aceleración que respondió a la existencia de un modelo referente con importantes resultados y a la posibilidad de insertarnos en una lógica de relaciones económicas externas con la URRS y el campo socialista.
Hoy tenemos como alternativa referencial al modelo asiático-chino, que no podemos copiar de manera mimética, pero que muestra importantes logros y nos plantea la necesidad de redefinir el papel y alcance del sector privado, el mercado y la planificación; así como la manera de gestionar la contradicción entre capital y trabajo en un contexto de transición socialista, caribeña, desde el subdesarrollo y bajo la agresión constante del gobierno imperialista de los Estados Unidos.
Todo lo anterior, así como los cambios que ya han ocurrido en la economía cubana, nos obligan a rediseñar nuestro sistema de dirección del desarrollo en todas sus dimensiones: económica, social, cultural, de seguridad y política, sin olvidar ni dejar de lado el papel del Partido como elemento alineador del proyecto histórico.
No es mi intención demonizar el modelo euro-soviético, tuvo resultados importantes y jugó su papel. Fidel nos enseñó que no hay fórmulas en la transición socialista, ésta es un salto a lo desconocido donde cada fracaso tiene que ser un aprendizaje, siempre que se valore críticamente y se saquen las lecciones correctas.
El coraje, la inteligencia y la capacidad de resistencia de este pueblo han sido demostrados a través de la historia y eso no ha cambiado. Los cubanos de hoy, que continuamos compartiendo el proyecto de un país cada vez más próspero, más sostenible, en mayor armonía con la naturaleza, más humano y justo, “con todos y para el bien de todos”, tenemos el deber de crear nuestro propio camino, aprendiendo de todo lo que podamos aprender, pero fieles a nuestros valores y objetivos.

