Generales negros de la Guerra de Independencia (1895-1898): Los hermanos Cebreco Sánchez

General de Brigada Juan Pablo Cebreco. (Foto Tomada del periódico cubano La Demajagua)

Entre las familias santiagueras más distinguidas, que aportaron hombres a la oficialidad del Ejército Libertador, casi desde los inicios de la Guerra de los Diez Años (1868-1878), se encuentra la nombrada por sus apellidos Cebreco-Sánchez. Sus progenitores fueron Francisco Cebreco Bengochea, el padre blanco, comerciante y natural de España, y Librada Sánchez, la madre negra, natural de Santiago de Cuba.

Al parecer, esta familia se fundó en la ciudad capital de la provincia oriental, donde había nacido la madre. Allí, también, tuvo su primera cuna el mayor de los hermanos, José Candelario (1844-1905), quien alcanzó el grado de Coronel en el Ejército Libertador.

En 1855, es el año de nacimiento del segundo hijo, Agustín (mayor General a partir de 1898), en la localidad de El Cobre, adonde ya se había establecido la familia. 

El Cobre, hacia 1879, era una villa perteneciente a la jurisdicción de Santiago de Cuba, cuya economía históricamente, desde el siglo XVI, se cimentaba en las minas de cobre que se explotaban en las montañas  cercanas al pequeño asentamiento urbano, el cual contaba entonces 2,000 habitantes.

Aquella localidad era conocida en toda la Isla de Cuba, porque en ella tenía su sede la ermita creada en el siglo XVII y dedicada al culto a la Virgen de El Cobre. Esta se representaba con una pequeña imagen tallada en madera, de color de piel cobrizo. Sus milagros atraían a numerosos grupos de peregrinos de las diversas etnias que habitaban el país.

(Márquez: 46) Ella fue la “virgen mambisa”, identificada con los ideales independentistas de los cubanos, según el estudio acucioso que le dedicó la Historiadora camagüeyana-santiaguera Olga Portuondo. [i]

El tercer descendiente masculino fue Juan Pablo (1856-1930), obtuvo el grado de general de Brigada (1898). El último hermano en nacer fue Antolín Cebreco Sánchez; hasta el momento, solamente tengo la noticia de que alcanzó el grado de comandante (Cronología) [ii].

PELEARON EN LAS TRES GUERRAS INDEPENDENTISTAS

Los tres primeros hijos varones pelearon en las tres guerras por la independencia de Cuba, es decir, la Guerra de los Diez Años, la Guerra Chiquita (1879-1880) y la Guerra de Independencia (1895-1898) o del 95.

Todos se incorporaron al Ejército Libertador siendo muy jóvenes: José Candelario tenía 24 años, y casi eran niños Agustín (14 años) y Juan Pablo (12 años). Además, a estos dos últimos se les reconoce el mérito adicional estar presentes en la Protesta de Baraguá y ser firmantes del acta de tal acción (Baraguá,15.03.1878).

De los cuatro hermanos Cebreco Sánchez, Agustín es quien posee la hoja de servicios más extensa y rica en experiencias militares y políticas. A su breve reseña dedicaré los siguientes párrafos.

En la Guerra de los Diez Años estuvo sirviendo en la División Cuba, bajo las órdenes del entonces teniente coronel José Maceo y Grajales (1849-1896). Igualmente, en la mentada guerra estuvo a la orden de Antonio Maceo Grajales y Calixto García Íñiguez. A los 17 años fue herido en un combate efectuado en junio de 1872.

En 1874, alrededor del 28 de junio, en plena manigua, fue hecho maestro masón por Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo (Cronología), lo cual evidencia que a los 19 años de edad era letrado, sabía leer y escribir, y poseía convicciones cívicas e ideológicas revolucionarias. Después, en 1876, fue ascendido a comandante. [iii]

Al final de la Protesta de Baraguá se le concedió el grado de teniente coronel del Ejército Libertador (Diccionario: T.I, 108), a sus 23 o 24 años de edad, en reconocimiento de sus acciones militares (1878).

Cuando la Guerra Chiquita fue uno de los jefes de la región de Palma Soriano. Al final de esta (1880.05.1), fue tomado prisionero a traición por fuerzas españolas junto a José Maceo y Guillermo Moncada, y enviado a prisión fuera de la Isla. Logró evadirse y se radicó en los Estados Unidos de América. Mostró su firme posición insurrecta con el apoyo decidido al Plan Gómez – Maceo (1884-1886), lo cual revela su adhesión total a la línea de pensamiento y acción de esos dos jefes militares.

¿En qué lugar de los EE.UU. vivió, cómo se sustentaba, conoció las ideas de José Martí y Pérez, este líder político de la emigración cubana tuvo influencia en él; a qué Club revolucionario perteneció?. Son preguntas pendientes de responder, todavía.

Se trasladó a Cuba en la goleta “Honor”, en 1895, junto a Antonio y José Maceo Grajales, bajo el Mando del general Adolfo Flor Crombet (1850-1895), lo cual demuestra su estrecha y sostenida relación con estos jefes: desembarcó en unión de los otros 22 expedicionarios el 1.04.1895, por la boca del río Duaba y ese mismo día libró el primer combate (Cronología); tenía 40 años, ya habían transcurrido 17 desde la Protesta de Baraguá.

Cumpliendo órdenes de Antonio Maceo, organizó las distintas Brigadas (Ramón de las Yaguas, Cambute, Palma Soriano…), que conformaron la

División 2 del 1er Cuerpo de Ejército, de la provincia de Oriente –según la división político administrativa colonial de 1878– de la cual fue jefe como general de División hasta el final de la guerra; dicho ascenso lo recibió el 14.09.1896 (Diccionario: T.I, 109).

Bajo sus órdenes pelearon sus hermanos Juan Pablo, jefe de la Brigada 2, y José Candelario, quien se alzó desde el 24 de febrero de 1895 con el grado de teniente coronel; estuvo al mando de la Brigada 3 que operó en Santiago de Cuba y El Cobre. El 13.8.1896 fue ascendido a coronel (Diccionario: T. I, 109).

La relación de los numerosos combates en que participó, más de dos docenas (Diccionario: T.I, 109; T. II, acciones de guerra), y de sus misiones bajo el mando de los Lugartenientes generales (sucesores de Antonio Maceo y Grajales) José Maceo y Grajales, primero, y después, Calixto García Íñiguez, atestiguan el valor, las cualidades de mando, la disciplina e inteligencia de este bravo combatiente. El 18 de agosto de 1898 fue propuesto al grado de Mayor General por el Lugarteniente general Calixto García Íñiguez.

Al año siguiente, 22.06.1899, nació su hijo Félix Cebreco Nápoles, fruto de su unión con María Nápoles. (Cronología)

Su carrera política comenzó a partir de ser electo delegado a la Asamblea Constituyente de 1901 por la provincia de Oriente. (¿Cuál fue su posición frente a la Enmienda Platt?) El 30 de diciembre de 1901 fue elegido como representante por el partido nacional en Oriente, acumulando 26, 478 votos. Su segundo hijo, Benito Cebreco Nápoles, nacido en el mes de enero del mismo año, falleció por fiebres palúdicas a los 8 meses de edad (Cronología).

Es reelecto como representante de Oriente en la Cámara legislativa en 1905. En este año muere su hermano mayor José Candelario, en la ciudad de Santiago de Cuba.

Unido a otros políticos intercedió en 1906, entre el presidente Tomás Estrada Palma y los alzados liberales. Nuevamente, es electo representante por el partido conservador (1908), alcanzando 25, 943 votos orientales (Cronología).

¿Cómo se podría definir su liderazgo político: qué grupos y capas sociales orientales lo apoyaron en estos años tan complejos de la República?

¿Dónde estaba avecindado entonces?

El 1º de enero de 1912 contrajo matrimonio con Gregoria del Carmen Yero Cruzata, en el poblado de El Cobre, a los 57 años de edad. En noviembre es electo representante por la conjunción patriótica de la provincia de Oriente, supera las votaciones anteriores con 40, 554 votos (Cronología).

Cebreco vivió en la calle Hospital (municipio de Centro Habana), Allí murió el 19 de diciembre de 1924. [iv]

Quedan múltiples interrogantes por responder sobre la vida de esta importante figura negra del mambisado, como escribí en párrafos anteriores. No cabe duda de su protagonismo en la región oriental, como jefe militar y líder político de la primera etapa republicana. Es uno de los ejemplos de la relación región-localidad-raza dentro del Ejército Libertador, un indicador señalado por el historiador Francisco Pérez Guzmán (Pérez: 85) en su obra Radiografía del Ejército Libertador (2017), cuestión esta que merece un estudio mayor y más profundo.

La Historia de Cuba se enriquece con los aportes de estas vidas y sus obras, aún poco conocidas. Continuaré demostrando esto, evidente para mí, en los próximos trabajos.

Debo agradecer a Israel Escalona [v] y Damaris Torres, doctores y profesores de la Universidad de Oriente, su decisiva colaboración con la autora de este trabajo para que este fuera posible.

Scroll al inicio