Cuba, la cereza del pastel de Donald Trump

Trump en Miami junto a sus presidentes aliados en América Latina, todos de tendencia de derecha o ultraderecha.

«La caída de Cuba será la cereza del pastel», fue la frase repetida una y otra vez por Donald Trump este sábado 7 de marzo de 2026, en Miami, durante una cumbre con participación de 12 mandatarios latinoamericanos, alineados con la política hegemónica del rubio inquilino de la Casa Blanca, en esta parte del mundo, a la que todo parece indicar pretende convertir nuevamente en su «back yard» (patio trasero).

Según la agenda del encuentro, se incluyó la guerra en Irán porque, al decir de Trump ese país mantenía estrechos vínculos con naciones del área como Cuba y Venezuela, lo que puede interpretarse como una advertencia de lo que puede pasarles a esas naciones, por desobedecer las órdenes imperiales, aunque ya Venezuela tuvo una «probadita» de esas posibles consecuencias y Cuba vive en estos momentos un reforzamiento del bloqueo impuesto por Washington hace más de seis décadas y recibe amenazas de intervención militar.

También se abordó el tema del enfrentamiento geopolítico de Washington con China, por el control del comercio global, tratando de frenar la influencia del gigante asiático en el intercambio comercial con países del área.

¿QUE ES «SHIELD OF THE AMERICAS» («ESCUDO DE LAS AMÉRICAS)

«Escudo de las Américas», parece sustituir a la «Cumbre de las Américas», creada en 1994 por Washington y convocada cada tres años, la cual fue suspendida en 2025 en República Dominicana. Estados Unidos ha utilizado ese foro para crear alianzas hemisféricas, obtener compromisos y formalizar procesos de cooperación regional que respalden sus objetivos de política exterior. Ahora, en Miami, Trump creó una coalición con 12 líderes regionales de derecha: Javier Milei (Argentina); Rodrigo Paz (Bolivia); Rodrigo Chaves (Costa Rica); Daniel Noboa (Ecuador); Nayib Bukele (El Salvador); Irfaan Ali (Guyana); Nasry Asfura (Honduras); José Raúl Mulino (Panamá); Santiago Peña (Paraguay); Luis Abinader (República Dominicana); así como la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, afines a su política hegemónica, sus compinches regionales, mientras prevé enfrentarse a los que considere «hostiles» hasta el punto de deponerlos o amenazar con hacerlo, en el primer caso como ocurrió con Venezuela y su presidente Nicolás Maduro y en la segunda opción como ocurre con Cuba, para un «cambio de régimen». 

De acuerdo con lo dicho por Trump, el objetivo de esa alianza es reunir capacidades militares e inteligencia de varios países latinoamericanos, para enfrentar lo que él describe como organizaciones terroristas. O lo que es lo mismo, convertir a Latinoamérica en una gigantesca potencia militar, al servicio de Estados Unidos, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico y el crimen organizado. El verdadero propósito es volver a convertir a esta parte del mundo en su patio trasero, aplicando la ahora modificada Doctrina Monroe en la Donroe, siguiendo las pautas trazadas en su nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN), que da vía libre a una postura militar ofensiva en el hemisferio occidental, y es una afirmación directa de primacía estratégica estadounidense, lo cual le sirve para justificar una política más coercitiva (presión diplomática, sanciones, despliegue militar) en la región, basada en los conceptos «enlist and expand» (alistar e incrementar), o sea, vincular a sus «amigos» con sus metas, incrementando su número y favoreciendo a los gobiernos, partidos políticos y movimientos afines para que, por convicción o bajo presión, elijan EE.UU., como el primer socio, descartando otras colaboraciones, léase China, Rusia e, incluso, Irán.

LOS EXCLUÍDOS DE ANTES

La suspensión de la Cumbre de las Américas en diciembre de 2025 no fue a causa de inclemencias del clima, como se informó en un principio. Hay que aclarar, ante todo, que el propio Trump anunció que no asistiría al encuentro. El presidente dominicano Luis Abinader comunicó a fines de septiembre que no invitaría a Cuba, Nicaragua y Venezuela, con el fin de lograr una «mayor convocatoria y asegurar el desarrollo del foro», lo que generó críticas y reacciones.

«Nunca estamos de acuerdo que se excluya ningún país», dijo la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en conferencia de prensa. Por su parte, Petro escribió en X: «El diálogo no comienza con exclusiones» y ambos anunciaron que no asistirían a la cita y fueron representados por sus cancilleres. Tras el anuncio de Abinader, el Secretario de Estado Marco Rubio, dijo en X que «apoya plenamente la decisión», la que él seguramente conocía, pues poco antes había estado en Santo Domingo para reunirse con el mandatario caribeño, y aseguró que colaboraría en la planificación de un «evento productivo» en 2026 «enfocado en el fortalecimiento de las alianzas y reforzar la seguridad de nuestros ciudadanos». El gobierno de Ecuador, también aliado de Washington, expresó en un comunicado su apoyo a la decisión de posponer la cumbre.

LOS EXCLUÍDOS DE AHORA

En la cumbre de Miami, repitieron su ausencia, esta vez, porque no fueron invitados, México y Colombia ¿Cómo se explica esto si se dijo que uno de los objetivos de la reunión «Escudo de las Américas» es combatir el narcotráfico?

En febrero de 2026, el gobierno mexicano lanzó una operación militar para capturar o eliminar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del cártel «Jalisco Nueva Generación», y ha facilitado extradiciones de narcos a EEUU. Sheinbaum, ha aumentado los despliegues militares, con 10 mil soldados enviados a la frontera con Estados Unidos en febrero de 2025 y 100 mil efectivos de seguridad previstos para la próxima Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, Trump considera que las acciones no han sido suficientes.

También volvió a referirse a los problemas de seguridad que hay en México, el epicentro de los carteles es México», dijo el mandatario, y agregó: «Vamos a hacer lo necesario para detenerlos». Incluso, ha planteado la posibilidad de que fuerzas estadounidenses realicen operaciones en territorio mexicano, algo que Claudia ha rechazado. Tras las provocaciones de Trump en Miami, Sheinbaum evitó entrar en polémica y ante preguntas de periodistas, dijo que tendrá «cabeza fría» y responderá el lunes 9 de marzo a las declaraciones de su homólogo estadounidense.

Por su parte, Petro refirió que ante las acusaciones que le hacía Trump de narcotraficante, él mostró las cifras sobre ese combate que lleva desde hace 20 años «arriesgando mi vida, luchando contra traquetos (mafiosos) de alto poder y políticos aliados de ellos» y también le explicó a Trump un acuerdo con el presidente Maduro para enfrentar el narcotráfico en (la región fronteriza de) el Catatumbo».

Lula, de Brasil, tampoco fue a Miami, como era de esperar, no fue invitado por su tendencia izquierdista, que al igual que México y Colombia ofrece resistencia a las políticas hegemónicas y de fuerza del presidente #47 de Estados Unidos.  Cuba y Nicaragua ni siquiera estaban en la lista de asistentes y Venezuela, tampoco fue convocada, pues no tiene una política de alineamiento con Washington de la misma magnitud que los 12 invitados al foro.

CUBA, LA CEREZA DEL PASTEL

Aunque Cuba no aparecía oficialmente como tema a tratar en la reunión en lujoso club de golf de Doral (Miami), propiedad del mandatario norteamericano, los hechos que precedieron a esa reunión ya daban señales de que sí formaría parte de los discursos de su promotor.

Días antes de la cumbre Honduras puso fin a la misión médica cubana en el país, similar actitud adoptó el gobierno de Guatemala, pero el listón más alto lo situó Daniel Noboa en Ecuador al expulsar a la misión diplomática de Cuba, sin explicación alguna.

Todos alumnos aventajados del profe Trump, abriendo ya el camino, para lo que pudiera volverse viral, de una u otra forma, en los próximos días, de acuerdo con las acciones que tomen sus homólogos del área hacia tierra cubana, como parte de los planes trazados por el magnate republicano contra la Isla.

No resultó extraño entonces que el tema Cuba fuera el aspecto más mencionado por el mandamás de la Casa Blanca, aun sin preguntarle, al decir de la prensa acreditada en el lugar.

«Cuba está en sus últimos momentos de vida, no tienen dinero, no tienen combustible»; situación que se jacta de haber creado él con el recrudecimiento del bloqueo a la isla que ahora también incluye el cierre a la entrada de petróleo, buscando la parálisis total del país.

«La caída de Cuba será la cereza del pastel»; dijo insistentemente para expresar Simbólicamente que ese será el triunfo de sus proyectos agresivos contra La Mayor de las Antillas.

Al referirse a la reunión de Miami, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez expresó en su cuenta de X: «La pequeña cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida, convocada por Estados Unidos con asistencia de gobiernos de derecha de la región, compromete a estos a aceptar el uso letal de fuerza militar estadunidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países» y agregó que «es un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz», firmada en La Habana en 2014, así como «un ataque a las aspiraciones de integración regional y una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del norte, bajo los preceptos de la «Doctrina Monroe».

Una curiosidad: Si los presidentes latinoamericanos, que se arrastran ante Trump, sobre todo los de habla hispana, presentes en la cumbre de Miami, creyeron en la existencia de una amistad hacia ellos, por parte de Trump,incluido su clon indiscutible, el argentino Javier Milei, lo que recibieron fue una tremenda ofensa hacia su lengua materna, cuando con palabras despectivas y humillantes Trump les expresó frente a un micrófono una frase que recorrió el mundo en segundos: NO PIENSO APRENDER SU MALDITO IDIOMA.

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