Raúl Castro cumple 95 años: una vida consagrada a la Revolución

Raúl Castro

Este 3 de junio el General de Ejército Raúl Castro Ruz cumple 95 años de edad en medio del respaldo de su pueblo cubano que, en las calles y plazas del país, le brinda su confianza ante una falsa acusación del gobierno de Estados Unidos que, de manera inútil, trata de manchar la historia de vida de este revolucionario cabal y sin dobleces.

Raúl Castro era un jovencito cuando se insertó en las filas de quienes protestaban contra el dictador Fulgencio Batista (1953-1959) siempre junto a su hermano Fidel, de quien nunca se separó desde que nacieron en la casona de Birán, Holguín, construida por su padre español Ángel Castro.

Fidel, Raúl y Che

Quedan plasmadas en históricas fotos de aquel 28 de enero de 1953 un muchacho delgado con una antorcha en la mano bajando la escalinata de la Universidad de La Habana junto a otros cientos que alumbraban el paso del habanero y Héroe Nacional de Cuba en el año del centenario de su nacimiento por las calles de la ciudad que lo vio nacer.

Nació esa noche la Generación del Centenario, muchos de cuyos miembros, dirigidos por Fidel, atacaron los ataques a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en las tierras de Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente, el 26 de julio de 1953.

Ahí estuvo Raúl. Como también en la cárcel de la Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud), junto a su hermano y los sobrevivientes de los asaltos militares; como en el exilio en México; como en el traslado de esas tierras hermanas de vuelta a Cuba en el yate Granma; como en la Sierra Maestra, donde luchó como un león, y se ganó los grados de Comandante, donde conoció el amor de su esposa, la luchadora del llano y las montañas Vilma Espín.

Luego del triunfo revolucionario, y siempre junto a su hermano de sangre y de luchas, ocupó cargos de vital importancia para el proceso revolucionario.

Sus compañeros, sus amigos, sus hijos, su pueblo, conoce al Raúl campechano, modesto, hombre de familia, que nunca hizo alarde de sus grados ni de su vida entregada a la lucha revolucionaria hasta hoy, cuando ya anciano, no dudó ni un instante cuando dijo que tenía siempre un pie puesto en el estribo. O sea, sin claudicar, sin miedo, dispuesto a seguir en la batalla la lucha y tomar de nuevo el fusil redentor.

DONDE COMENZÓ LA VIDA DE RAÚL CASTRO

La museóloga Leidys Martínez Hidalgo recorre el Conjunto Histórico de Birán y revela las raíces de Raúl Castro, el cuarto de siete hermanos nacidos en esa pintoresca casona que hoy preserva en Holguín la memoria de quienes dedicaron su vida a la Revolución.

Martínez Hidalgo señaló en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que Birán, ubicado en el actual municipio de Cueto, fue concebido por Don Ángel Castro como una aldea autosuficiente, y que esa particularidad expuso a los hijos del matrimonio Castro Ruz a una realidad dual entre el confort de una familia acomodada y el contacto cotidiano con campesinos, haitianos y trabajadores de la tierra que habitaban los bohíos vecinos.

Desde niño, recordó la especialista, Raúl se distinguía por su carácter alegre y travieso; era fiel compañero de su hermano Fidel, a quien acompañaba al balcón todas las tardes con el fin de saludar a gritos a todo campesino que recorriera el camino principal.

En la gran casona se conservan fotografías en blanco y negro sobre las paredes de madera, entre ellas la boda de una de las hermanas, a la que Fidel y Raúl asistieron vestidos de verde olivo, junto a piezas de camas, mecedores y porcelanas, y varios objetos familiares que atesora el museo.

Antes de comandante y presidente, Raúl fue un niño que jugaba entre los árboles del poblado, se escapaba a las barracas de los haitianos y aprendió, desde la cuna, las contradicciones de un país marcado por la inequidad.

Esa convivencia temprana con la desigualdad sembró en él una sensibilidad social que pronto se convirtió en compromiso político, pues los hijos del matrimonio tenían un futuro asegurado en una posición acomodada tanto económica como socialmente y, sin embargo, decidieron apostarlo todo por la Revolución.

La museóloga afirmó que cada vez que Raúl visita Birán, aunque lo acompañe un historiador, es él el historiador de su propio recorrido, pues camina entre los recuerdos de su infancia con una memoria prodigiosa que nadie puede sustituir.

Esa pequeña porción de tierra holguinera forjó no solo la figura de un guerrillero y estadista, sino también los valores genuinos que mantiene Raúl, posicionado como un líder indiscutible, dispuesto siempre a mostrar su valor cada vez que Cuba lo requiera.

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